Y ahora es cuando te necesito. Te
das vuelta a abrazarme en la sombra de la noche. Llueve. Se escucha el leve
murmullo de las persianas contra el viento. Me decís que todo va a estar bien y
me acaricias el pelo con tu mano. Me quedo paralizada sintiendo tu cuerpo
contra el mío, nunca habíamos estado tan cerca. Me doy vuelta y me apoyo en tu
pecho, me tocás la espalda por debajo de la remera y me haces interminables
caricias. Pasan las horas, seguimos así. Yo sé que estás despierto y vos
sabés que yo también. De repente no sé
si sos vos o él. Te gusta mi cintura. Estás tan cerca, te anhelo demasiado pero
me controlo. Pareces dudar de algo, quiero que te atrevas. Somos tan
prohibidos, no puedo evitar pensar en una irrealidad tan real entre el sueño y
tus brazos. Tenés una energía tan linda, me llenás de vida.
No quiero que te vayas de mi
memoria, no quiero olvidarme de ese momento. Estoy confundida, no se si fuiste
real, parece todo tan lejano. Necesito pensarte para que no desaparezcas.
Necesito sentirte de nuevo, que me abraces y que siga lloviendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario